viernes, 19 de diciembre de 2025

Agrupación Antón Guanche

Rodolfo Coello participó y dirigió esta agrupación folclórica canaria, compuesta por miembros de la tercera edad, de Candelaria.
En Marzo del año 1995, algunos de los componentes del grupo folclórico de África Alonso se pusieron en contacto con el Presidente del Centro de la 3a Edad de Candelaria para que les permitieran ensayar en los salones del Centro, y así se formó lo que hoy se denomina "Agrupación Musical Antón Guanche", comenzando con dos laúdes, tres guitarras y un timple, formados por Nato, Juan, Laudelino, Miguel, Rodolfo, Goya, Ángela, Lilia, Ángeles y Carmen, iniciando así los primeros ensayos en el Centro. Rodolfo dirigió esta agrupación desde 1995 hasta poco después del año 2000.
El siguiente álbum recoge parte del historial del grupo a lo largo de esos años: https://photos.app.goo.gl/kCJ4jXTtFyBY5E128

miércoles, 3 de agosto de 2022

Mi padre: Rodrigo Coello Martín

 Cuéntame lo que estabas diciéndome de Paso Alto…


Paso Alto
Rodrigo con sus hijos (1937)
en Paso Alto
Foto privada Familia Coello Peña
Cuando lo de Paso Alto, era yo muy pequeñito, no tenía yo conocimiento. Me acuerdo de ver la fotografía. No me acuerdo de nada más.

¿Y por qué lo mandaron allí de entrada?


Cuando en el Movimiento, y antes del Movimiento, los detenían, los metían allí, no sé. 


Pero a él, ¿por qué lo metieron allí?


Por política, porque él pertenecía al Sindicato, a CNT. No sé si era algo de la CNT. 


¿Pero su oficio, cuál era?


Él era electricista, ¿Y estaba en el sindicato, en la CNT?  Sí. 


¿Y después de allí, de Paso Alto? ¿Lo metieron en barcos, dices?


Después estuvo en los barcos que estaban fondeados allí. De aquello no me acuerdo yo. Yo al barco no fui nunca.


Y después,  de allí lo mandaron a Río de Oro. A África. 


Cuando vino de Río de Oro aquí otra vez, que lo mandaron a Fyffes, se escaparon los que estaban allí en Río de Oro, en un barco, se fueron para África.


[Se fugaron en el Correíllo Viera y Clavijo, se fueron a hacia el sur llegando a Dakar en el Senegal, que era  colonia francesa y de allí se fueron a Francia. 
Allí permanecieron algunos años hasta que en España hubo una amnistía y pudieron volver.]


Uno de los que se escaparon era policía municipal.  Se llamaba Caballero. No me acuerdo del nombre ahora mismo. Del de los hijos, sí. Tenía tres hijos. Y vivían enfrente, en una casita en la que habíamos vivido cuando pequeñitos, que vivía mi abuelo allí. Y después, se mudaron a la casa grande, a la casa de tres pisos. De eso sí tengo una…


En Río de Oro, no sé el tiempo que estuvo. Bastante tiempo estaría. Después de Río de Oro, lo trajeron aquí a Fyffes.

Fyffes
Y en Fyffes, me acuerdo yo, que yo entraba allí, porque era pequeño (tenía seis o siete años). Fue en el año 36, pues fíjate tú. Y él murió en marzo del 37. Y yo creo que yo entraba con los presos, allí. Me hacían unas cajitas, me daban regalos. Me daban un Mickey hecho de migas de pan…


¿Y con quién ibas tú allí?


Rodrigo Coello Martín

Yo solo. Entraba a ver. Sí, me llevaban hasta la puerta y, como niño, entraba. Estaba allí y veía a los presos. No me acuerdo bien. Me daba la impresión de que dormían en sacos, en los salones aquellos enormes. 

Y cuando estaba en los calabozos de los fusilados, de los que estaban penados de muerte. De eso sí me acuerdo yo: eran como dos. Él estuvo en aquel calabozo cuando estuvo sentenciado a muerte.


Después, de ahí ya, un día fui a verlos, con mi primo Alfonso, y estábamos esperando allí para que nos dejaran entrar, y entonces salieron las guaguas llenas de ellos. Los llevaban para el Camino del Hierro. Yo nunca fui allí.


En el Camino del Hierro los fusilaban. Y sin embargo, el director de [la banda de] música (mi padre era músico, tocaba el saxofón en la banda municipal), que no me acuerdo cómo se llamaba, ese iba a ver los fusilamientos, fíjate tú.


El director era D. Evaristo Iceta Ciarán, hasta el año 1957 (Mi padre era miembro de la banda municipal, tocaba el saxofón tenor hasta el año 1936).


El hijo se casó con una prima mía, la hija más pequeña de mi tía Amelia. 


Mi tía Amelia tenía cinco hijos: Pepe, Miguel, Felipe, Walquiria y Yolanda, que era la más pequeña. 


Malamente tenía yo ese recuerdo.


Me daban figuritas. Claro, como niño yo entraba allí, y ellos se entretenían en hacer figuritas de Mickey y de Minnie. Y unos cofrecitos hechos de papel, como cuadraditos. No recuerdo mucho.


Yo tendría menos de siete años. Tendría cinco o seis años. 


Tu padre también estuvo preso ¿dónde?


En una cárcel que era más bien de mujeres, pero en eso, eran hombres nada más.  Pero en casa de mi tía Nati, que vivía en la calle San Martín, desde la azotea miraba, y había un espacio donde guardaban carritos de verduras. Yo me acuerdo de que entonces se vendían verduras por las calles. Y entonces había unos carritos con animales,  y allí guardaban eso. Era como una especie de patio. Pues detrás del patio, estaba la cárcel. 


Entonces, desde la azotea de mi tía Nati, se veía el espacio ese de los carritos y la cárcel, y saludaba desde allí mi madre. Mi madre iba por allí y se veían.


En la trasera de la Iglesia San Francisco, había allí como un cuartelillo, una comisaría, o algo de eso, porque allí metían a los presos. Los maltrataban. Recuerdo eso así.



AUDIOS: Rodolfo Coello contando esta historia

(hacer clic en este enlace -》 descargar el audio para escuharlo)

lunes, 20 de junio de 2022

Artículo acerca de la carta de Rodrigo Coello Martín

 


Plaza del Príncipe y Plaza del Patriotismo

 Plaza  del  Príncipe y Plaza del Patriotismo

 

La Plaza del Príncipe,  estaba rodeada por un muro con unos copones blancos en cada tramo de cuatro ó cinco metros cada uno, la entrada principal por la calle de Valentín Sanz,  ha sido algo modificada, ahora  es más ancha, con una pequeña  rampa para el fácil acceso de las sillas de rueda de personas discapacitadas,  en el centro de la plaza sigue el kiosco, donde
los fines de semana amenizaba los conciertos la Banda Municipal de Música, el director era D. Evaristo Iceta Ciarán, hasta el año 1957 ( Mi padre era miembro de la banda, tocaba el saxofón tenor hasta el año 1936), la parte baja del kiosco está destinado para  guardar las sillas y  los atriles cuando terminaban las actuaciones.

Frente a la entrada de la plaza, en la calle Adelantado, que se une a la calle del Pilar, por la izquierda bajando, estaba el restaurante  Gambrinus  y por la derecha en la esquina con Valentín Sanz,  estaban las oficinas de EMMASA

Por el costado de la plaza, en la esquina a Ruiz de Padrón estaba la sociedad La Masa Coral Tinerfeña, los bailes eran  en el piso alto que era de madera y cuando se bailaba la Raspa, al saltar todos al unísono, se notaba como vibraba el piso; más abajo frente a la calle José Murphy, la sociedad Círculo de Amistad XII de Enero ( RECREO ),en la parte baja de la plaza enfrente, estaba el Museo, la Casa de Socorro y la trasera de la Iglesia San Francisco, por debajo del Recreo en la otra acera de la calle Ruiz de Padrón , en los sótanos de la Casa de Socorro, era donde ensayaba la Banda Municipal y también estaba el Parque de Bomberos.
La trasera de la Masa Coral daba a la Plaza del Patriotismo, a ésta plaza convergían seis calles:  Valentín Sanz seguía Suárez Guerra, callejón Puerto Escondido, calle La Luna, calle La Rosa y Emilio Calzadilla, en el centro de la plaza estaba el torreón del transformador de  la luz de Unelco, alrededor y frente al edificio, se instalaban varios carritos con mantecado,  cotufas, caramelos, melcochas, tamarindos y golosinas en general;  entre las calles  Puerto Escondido y calle La Luna estaba el
cinematógrafo del Parque Recreativo, este recinto cogía toda la manzana, era célebre por sus bailes al aire libre,
era célebre por sus bailes al aire libre, porque tenía un enorme patio que cogía la mayor parte del recinto;   por la parte de arriba del patio estaba el edificio desde donde se proyectaban las películas; también durante los Carnavales se aprovechaba para los bailes.


Rodrigo Coello Martín
Rodrigo Coello Martín
Colección privada
Familia Coello Peña
En la casetita del tejado era donde estaba el proyector, en  la parte de abajo estaba el patio de butacas y debajo de la caseta del proyector,  el gallinero, formado por bancos de madera corridos a lo largo y escalonados en forma de escalera, los precios eran también  mucho más baratos y era donde iban las  gentes más humildes y también los mas golfillos;desde allí, se tiraban las bolitas de papel de los caramelos a los que estaban en las butacas y en ocasiones aprovechando el momento de un largo silencio en la película, se escuchaba el sonido de  un fuerte pedo, que provocaba la risotada de la mayoría de la gente, (esto es la realidad, no son bromas mías.)

Por el costado del patio que daba a la calle La Luna,  estaba el guachinche de Casa Tomasa y en la esquina de la calle La Rosa había una farmacia, entre ésta calle y la calle Emilio Calzadilla estaba  la Heladería La Alicantina, en la calle Suárez Guerra esquina a  Callejón Puerto Escondido, estaba la Sociedad de Iberia, donde también hacían bailes.


El callejón Puerto Escondido, hacía un ángulo esdrújulo y llegaba hasta la calle Santa Rosalía, hacia el centro del callejón estaba el "local de los flechas"  Frente de Juventudes y al lado un taller mecánico frente a la calle de La Luna  ( hoy, con la edificación de la Caja Canarias "Caixa" el callejón está distinto,  desemboca en la calle Gral. Morales y en la calle de La Luna, está el Bulevar).      


En la calle de La Rosa esquina a Santa Rosalía estaba el cine Royal Victoria y por debajo la Escuela de Dª Marcela, que hacía esquina a Santa Rosa de Lima, allí después construyeron el edificio para la Clínica de Felipe Coello "Ginecólogo".

      

domingo, 30 de junio de 2019

Leyendas deportivas en el ámbito de la Pesca Submarina


25º Aniversario de la Federación Canaria de Actividades Subacuáticas (FEDECAS)

Este acto tuvo lugar en el Cabildo Insular de Tenerife, el 28 de Junio 2019.

Efraín Medina, Vicepresidente del Cabildo, presentó el acto, y a continuación Luciano
Cedrés Alvelo, Presidente de FEDECAS, detalló la trayectoria de esta Federación y mucho antes, remontándose a la época en la que se realizaron en Canarias las primeras actividades de pesca submarina, allá por los años 50.


Apoyado por una presentación audiovisual, Luciano Cerdrés fue nombrando a los deportistas canarios relacionados con actividades subacuáticas, contando vivencias entrañables, datos curiosos relacionados con sus actividades, sus logros deportivos en este ámbito,  así como menciones acerca de su personalidad, de forma que nos transmitió a los oyentes la relevancia que tuvieron estos deportistas veteranos.



Las FOTOS Y VÍDEOS que hicimos, centrándonos en Rodolfo Coello, se pueden visualizar en el enlace, así como una pequeña descripción de los contenidos de los diferentes vídeos.


lunes, 31 de julio de 2017

Excursión  al  Teide en 1954

Cuando estaba trabajando en la Eléctrica (UNELCO), casi siempre cogía las vacaciones  durante  el verano.  En el año 1.954 las disfruté en el mes de Agosto y me fui de excursión al Teide con Martín, un compañero de trabajo bastante mayor que yo, que también había sido compañero de mi padre; entonces yo vivía en la calle Carmen Monteverde.


Rodolfo Coello en Fuente Joco


Salimos por la mañana en la guagua hasta La Laguna y desde allí caminando por la carretera hacia La Esperanza, nos paramos en "Fuente Joco"  (A) que estaba al pie de la carretera. Martín conocía bien el lugar porque había estado antes y me dijo: "Vamos, que te voy a enseñar donde está la verdadera fuente saliendo de la tierra". 

Trepamos la montaña  y, justo detrás, estaba la fuente saliendo de entre las piedras, el agua fresquita, formando un pequeño charquito donde se podía coger el agua  para beber .

Seguimos caminando hasta Montaña Blanca (B), donde paramos para comer y pasar la noche.

Salimos tempranito  por la mañana  y empezamos a subir al Teide, llegando a los "Huevos del Teide"  (C); ahí Martín se sintió fatigado y nos detuvimos para que descansara un rato. 

Martín

Mientras él descansaba, yo seguí subiendo hasta la altura del  refugio para preparar un poco de leche. Tan pronto como calenté, la leche bajé corriendo hasta donde estaba Martín, que seguía fatigado por el esfuerzo de la subida. Estaba descansando arrimado a una piedra. Cuando comenzó a beber la leche caliente, le salían de la frente chispas de sudor como si fuera un surtidor.  

Después de descansar un poco,  cogí el morral de Martín y comenzamos a subir hasta el refugio de Altavista (D), que estaba en construcción aún; limpiamos el corral de las boñigas de las bestias que subían con los materiales  de trabajo y nos preparamos para  pasar la noche. 

Recogimos las astillas de madera de tea esparcidos por el suelo para hacer un fuego para comer y mitigar el  frío tan intenso que hacía en aquella altura. Nos pasamos casi toda la noche tomando café y acurrucados uno contra el otro y tapados con la manta, hasta que amaneció y subimos al pico para ver la salida del sol. 



A continuación bajamos hasta encontrar una fuente de agua que a pleno sol estaba fría: más que fría, estaba helada.  Seguimos hasta la Cueva del Hielo, luego bajamos hasta  los Roques de García (E) y el Valle Ucanca (F). Seguimos  hasta la casa del caminero  Juan Évora (G), que  está en la bifurcación de la carretera a Vilaflor y   las Cañadas, allí medio me arregló el zapato que se me había descosido y pasamos
aquella
 noche allí con Juan Évora.

Al  día siguiente nos despedimos y salimos  para bajar hasta Chirche (F),  pero por la cañada se me declavó el zapato y tuve que tirarlos y empecé a caminar descalzo. 

Le dije a Martín que siguiera él solo hasta Chirche  y  me comprara unas alpargatas, y  yo le esperaba en las tanquillas de distribución de agua, que estaban  antes de llegar.  Yo me quedé solo caminando por sobre las piedras que encontraba, porque cada vez que tropezaba con un brazo de lava me tenía que parar y caminar muy despacio, hasta que encontré unas gomas de alpargatas y pude fabricarme con un trozo de hilo de embalar que llevaba en el morral unos patines, le hice un agujero en la punta de cada goma y pasando el hilo por el dedo gordo podía caminar despacito pero adelantaba algo, hasta que terminaba el brazo de lava  y entonces volvía a saltar de piedra en piedra más deprisa,  mientras me entretenía cogiendo ramas de orégano y llenando el morral.

Me alegré cuando vi a un hombre con una mula que, al verme caminando descalzo, se compadeció de mí,  pero se disculpó porque no me podía ayudar, ya que la bestia venía cargada. Yo le dije que mi compañero había bajado hasta Chirche para traerme unas alpargatas y que yo le esperaba en las tanquillas de distribución de agua. Me dijo: "Lo siento,  pero no puedo ayudarlo. Yo se lo diré a su amigo cuando lo vea en Chirche".

Seguí solo hasta que llegué a las tanquillas y allí me senté a esperar.  Al rato de estar allí sentado, pasó un cabrero que precisamente vivía por detrás de donde yo estaba, y me invitó a su casa, pero le dije que yo no podía andar porque tenía los pies hinchados. Fue a su casa y vino con su hijo, y entre los dos me llevaron sentado sobre sus brazos. Me invitó con una taza de leche recién ordeñada y mandó al hijo hasta Chirche y me trajo las alpargatas. 

Me despedí dándole las gracias y comencé a caminar por encima de la atarjea , porque cuando ponía los pies sobre alguna piedrita el dolor me podía.

Al fin llegué a Chirche, a la venta donde me estaba esperando Martín, la gente al verme decía: "¿Pero cómo pudo llegar hasta aquí ?" 

Nos tomamos un vaso de vino y seguimos hasta Guía de Isora (H). Nos quedamos en la pensión hasta el día siguiente, que cogimos la guagua para volver a Santa Cruz.




        

jueves, 22 de junio de 2017

Alameda Duque Santa Elena y Calle Castillo


La Alameda fue construida en el año 1787. Lo que yo recuerdo de la Alameda, no tiene nada que ver con la fachada que tiene la fotografía.



Lo que recuerdo es que en el lado izquierdo de la Alameda
había un kiosco de unos 4 ó 5 metros cuadrados aproximadamente que se llamaba
"Los Paragüitas". Tenía por el lado derecho unas mesas con los parasoles, y la fachada de la Alameda era una réplica del original:

Esta foto (a la derecha), es como yo conocí la Alameda del Duque de Santa Elena, con Los Paragüitas, yel edificio blanco pegado a los árboles es la trasera de "Intendencia".
A la izquierda de la foto se pueden ver las casas de la calle La Marina. En la primera casa, por debajo del muro, estaba la Casa Hamilton allá por el año 1940. Y al fondo, lo que parece un castillo, es el Cuartel de Ingenieros, y enfrente estaba la parada de las guaguas que iban a San Andrés. En la casa que se ve de color más claro, mi madre puso un estanco de cigarros, dos casas antes de llegar a la calle Emilio Calzadilla y allí mismo ella hacia los cigarros puros que vendía.



En la
Plaza de la Constitución hoy (Pza. de la Candelaria) , estaba ubicado el edificio del Gobierno Civil. Allí empezó en Julio del año 1936 el tiroteo cuando el levantamiento en contra del Gobierno de la República.

En la calle del Castillo esquina a la calle de San Francisco estaba la Droguería Espinosa y al lado el Café La Peña , en la esquina de Castillo con calle Cruz Verde , estaba Peceño un almacén de trajes de caballero.

Más arriba, en la esquina de la calle San Pedro Alcántara, estaba la Peletería León y al lado, la Farmacia Serra (creo que la más antigua de Santa Cruz). El farmacéutico era un señor moreno, de ojos grandes y adormilados, bajito y algo regordete. Siempre llevaba puesto un batín blanco.

Calle Castillo. 1936. Foto de Eladio Francisco
Más arriba estaba el comercio de Las Tres Muñecas; en la esquina de Valentín Sanz estaba la Droguería Ayala, que tenía la pared de azulejos con dibujos de un pescador con un salmón colgando del hombro; en la esquina de enfrente estaban los almacenes El Globo; algo más arriba estaba la Compañía Telefónica que luego la pasaron a la calle de Teobaldo Power; en ésta misma calle, frente de la Telefónica,  estaba el Conservatorio de Música:  y al lado, en la esquina de Pèrez Galdós;  la Clínica Fariña; en la esquina a calle del Castillo estaba el taller de las Máquinas Singer;  y enfrente, en la otra esquina, estaba la Ferretería de Acevedo.

La calzada ó suelo de la calle del Castillo era toda de adoquines y con los rieles del tranvía. Lluego asfaltaron toda la calle por encima y dejaron los rieles del tranvía tapados o enterrados.

En la esquina de la calle Juan Padrón con la de Imeldo Serís estaba la Sastrería El Faro. Y por debajo de la sastrería, había un taller en el que arreglaban las cocinillas de petróleo ó "infiernillos".





viernes, 16 de junio de 2017

Escuelas de mi infancia y juventud

La primera escuela a la que fui era la de Dª Angelita en la calle Carmen Monteverde. Mis
primeros libros fueron la Cartilla y el Catón. Allí aprendí a deletrear.

 Después fui a la escuela de Dª Carmen en la calle de Canales, que actualmente es Ángel Guimerá.

Luego, aprovechando la Ley que impuso el Gobierno, para que los colegios acogieran gratuitamente a los huérfanos, me pusieron en la escuela de Dª Marcela cita en la calle Santa Rosalía esquina a la calle Santa Rosa de Lima. También pusieron a mi hermana Maruja.

Mi madre conmigo y mi hermana.
Foto privada Familia Coello Peña
Allí estuvimos unos años. Pero como yo era medio golfillo, y me fugaba a cada momento, Dª Marcela me castigaba dejándome en el patio desde por la mañana hasta las ocho de la tarde. 

Maruja me traía el almuerzo, pero Dª Marcela le ordenaba a la sirvienta que no me la diera hasta que ella llegara. La pobre mujer sufría al verme y me decía: "Lo siento mi niño, pero no puedo darte nada".  El patio tenía una puerta trasera que daba a la calle Santa Rosa de Lima, y por allí salía yo, cuando terminaba el castigo, y me iba a mi casa.

Dª Marcela tenía un puntero largo , para señalar las distintas naciones en el mapa grande que estaba colgado en la pared, pero ella lo empleaba con frecuencia para darle un golpe en la cabeza por la parte más gruesa al  alumno que cogía hablando con otro. 

Había dos aulas: una, la mayor, en la que daba clases  Dª Marcela, y en la otra, daba clases Dª Carmita. Esta era una profesora muy buena y cariñosa que daba gusto estar con ella. Yo me sentaba en la sillita que estaba en la puerta entre las dos aulas, porque así lo ordenó Dª Marcela para tenerme bajo su control. Más de una vez me dejó caer el puntero por la parte gruesa sobre de mi cabeza, era de la vieja escuela. Cuando uno no se sabía la lección, le daba un par de reglazos en la mano, tenía muy mala uva.

Silvia era una chica algo gordita que, cada vez que entraba en el aula y como yo estaba sentado en la puerta, me daba en la espalda un golpecito, yo no podía hacer nada porque ella seguía caminando hasta su sitio y no me daba tiempo, pero un día que volvió a darme el golpecito, la sillita de ella estaba delante de la mía y aproveché la ocasión para vengarme: cuando se fue a sentar le quité la silla con el pie  y se mandó un tremendo culazo en el suelo; aquella fue la ocasión que aprovechó Dª Marcela para escribir en la pizarra: "El alumno Rodolfo Coello  queda  expulsado de la escuela".  Yo metí mi porta-libros bajo el brazo y salí pitando para mi casa.

También estuve en el Colegio Público de la calle de La Rosa esquina a calle San Antonio. Junto a la puerta de entrada, había un jardín que estaba protegido por una verja de hierro hasta la casa de al lado;   el aula tenía tres ventanas que daban al jardín, la otra aula daba al patio donde salíamos al recreo;   allí estuve poco tiempo.

Mi madre, habló con D. Ramón, un amigo de mi padre, que era  profesor en la Academia de D. Gregorio Martínez, situada en la calle Bernabé Rodríguez ,y allí seguí estudiando hasta que estuve preparado para ingresar en la Escuela de Comercio donde solo hice hasta  1º de comercio,  pero  tuve que dejarlo para ir a trabajar a  la Unión Eléctrica de Canarias (UNELCO) donde entré como aprendiz.

En aquella época las Empresas enviaban a los aprendices a la  Escuela de Formación Profesional que estaba ubicada en la Plaza Isla de la Madera, en el edificio de la antigua Recova Vieja que había quedado vacía cuando hicieron el  Mercado de Nuestra Señora de África en la calle San Sebastián.   

Yo estaba en la clase de electricidad y allí conocí a Óscar, que también estaba de aprendiz en la clase de mecánica, que después fue mi cuñado.  Él tenía una hermana que se llamaba Yolanda, y eran hijos de Emilita y Miguel Armas (policía municipal). Óscar conoció a mi hermana Tania y se hicieron novios. Él se fue a Venezuela, donde estuvo unos años. Desde allí, se casó con Tania por el poder en la Iglesia de la Concepción. Yo hice de novio. Después Tania se marchó a Venezuela, y, cuando volvió, lo hizo con dos preciosas niñas,  Adita y  Emy. Yo  fui a  recibirlas  en el Aeropuerto de Los Rodeos cuando llegaron.  Tendrían como unos 5 y 3  añitos  aproximadamente.  Eran  guapísimas y aún  lo siguen siendo.   

Después, cuando volvió Oscar de Venezuela, nació  Mavy , que era también  preciosa y lista como una tea.  Es algo genético en la familia. Recuerdo cuando estábamos viviendo en Las Chumberas. Ella era muy pequeñita, estaba jugando en el suelo con sus juguetes y estaba pendiente de toda la conversación que hablábamos los mayores.

Óscar se quedó trabajando de mecánico en los talleres de los camiones Pegaso , después trabajó en  la fábrica de cigarrillos Philip Morris. Estuvimos en la Murga Ni Fu-Ni Fa unos cuantos años. Con ellos hicimos un viaje a Gijón (Asturias) y a Cádiz en los Carnavales de allí. 

También, dentro de la Ni Fu-Ni Fa, nos apuntamos en el grupo folklórico  "Los

Tajinastes"
.



Grupo Folklórico "Los tajinastes" (yo, agachado tocando la guitarra, y Óscar de pie, a la izquierda de Ángela)

      

En el Charco de la Casona y colgándonos del tranvía


Charco de la Casona
Al Barranco de Santos nos íbamos  a bañar en el Charco de la Casona que estaba en la parte baja del barranco.

Recuerdo que había un muro de lado a lado del barranco desde el  que nos tirábamos para bañarnos en el charco formado
Charco de la Casona 1897
por el agua del
 mar que entraba hasta allí, 
incluso habían anguilas;   luego se fue rellenando con la tierra y las piedras arrastradas por el agua de la lluvia que caía durante  el  invierno. Antes llovía mucho más que ahora.  Aquello  parecía un río de verdad.
   En el verano, salíamos caminando por el barranco hacia arriba como exploradores, y nos metíamos en una galería que había casi debajo de Las Asuncionistas. Nos hacíamos un faro con un bote de leche condensada y un trozo de vela dentro, y nos alumbrábamos en el interior, aunque entrábamos solamente unos cuantos metros hacia dentro, porque sentíamos un poco de miedo.  No sé  si todavía existe esa  galería.  

Debajo del Puente Galcerán, había huertas
de  plataneras a los lados del Barranco de Santos. 

Para regarlas había  un estanque grande debajo del puente, por el  lado de la calle Padre Anchieta  y San Sebastián,  por ese lado las huertas de plataneras llegaban hasta cerca de lo que es hoy el Puente Serrador.

Después del Barranco de Santos hacia el sur, había una  gran llanura era el Barrio de Los Llanos  (hoy Cabo-Llanos). Nosotros no nos
acercábamos hasta allí porque los chicos de aquel barrio nos tiraban piedras.

Dos tranvías en  la terminal del  Muelle de Santa Cruz
Algunas veces nos íbamos a la calle del Barranquillo para colgarnos del tranvía que bajaba por la calle del Sol hasta el muelle de Santa Cruz, o hasta que aparecía el cobrador y teníamos que bajarnos.  
El tranvía subía por la calle del Castillo  hasta la Plaza de Weyler,  paraba y seguía hasta la Plaza de La Paz,  La Cuesta, La Laguna y Tacoronte .

Allí cambiaban el trole que llevaba cogido de una cuerda y le daban la vuelta para volver a Santa Cruz.  Los tranvías tenían los mandos para conducirlos en cada extremo.

Tranvía con la jardinera de remolque donde venían las lecheras con la leche.
Terminal del tranvía en el Muelle de Santa Cruz

La Oficina  y  la parada de las guaguas  de  transporte público "Exclusivas" de color rojo,  que prestaban los servicios  para el Norte  y  el Sur de la Isla,  estaban ubicadas por debajo de la Plaza de Weyler , donde hoy está  la salida del aparcamiento  de coches,   entre las calles Puerta Canseco y la calle Imeldo  Seris , por encima de la calle Alfaro.

 Las exclusivas
Las guaguas tenían dos filas de asientos de madera en los laterales para los pasajeros que iban sentados y una barra en el techo para que se sujetaran los que iba de pié, también había un hilo de cuero que al tirar de él sonaba un timbre para avisar al conductor que parara en la siguiente parada,









martes, 23 de mayo de 2017

Arci

Conocí a Arcy en el año 1956, en una fiesta de cumpleaños de su amiga Noelia. Fui
acompañando a mi amigo y compañero de trabajo Arístides Carballo, que salía con Chelo, la hermana de Noelia.

Una vez, en una escapada, nos fuimos los cuatro a la playita que está al lado del Balneario, frente a la estación de la locomotora que transportaba la piedra de la cantera en Mª Jiménez al Muelle de Ribera, que estaba en construcción en esa época.

Después, cuando formalicé la relación, conocí a su familia que estaba en Igueste de Candelaria, en la zona conocida como "La Jiménez". 

Familia paterna de Arcy:


El abuelo paterno que se llamaba Vicente, era un señor bajito que casi siempre estaba sentado por tener dolores en las piernas. A la abuela no la llegué a conocer. Tuvieron ocho hijos: Vicente, Celedonio, Pablo, Manuel, Antonia, Josefa, Dominga y María.

Vicente y Celedonio, cuando eran jóvenes, se fueron a Cuba a trabajar.  Allí Vicente se casó con Modesta Rocha, y tuvieron dos hijos: Ángel y Pedro. Pasados unos años, regresó a Tenerife.

Ángel se casó con Eneda y tuvieron dos hijos, Magaly y Ángel. Pedro se casó con Ñengo y tuvieron dos hijos, Pedro y Misleidy.

Familia materna de Arcy:



Los abuelos maternos de Arcy vivían en la zona llamada "La Morra". Se llamaban  José y Matilde, y tuvieron cuatro hijos: José, Amalia, Carmela y María (esta última murió siendo  muy joven y no la conocí).

José se casó con Rosalía y tuvieron tres hijos: Santiago, María y José. Amalia se casó con Vicente, y tuvieron dos hijos:  Arcy  y Pepito.  A  Pepito, cuando solo tenía cinco años, (entonces vivían en la Vuelta de los Pájaros), al pasar por la cocina se le volcó encima un caldero de agua hirviendo y a consecuencia de ello murió. Carmela se casó con Andrés Pestano. De ellos nació Ángeles, hija única, que se casó con Ventura y tuvieron a Wiliam .
Linda, Rodolfo, Arcy, Amalia y Vicente

Me casé con ( Arcy ) Marina Alcibina Jiménez Marrero, el 7 de Diciembre de 1957, celebrándose la boda en el "Circulo de Amistad XII de Enero" (El Recreo), nos fuimos en viaje de novios por el interior de Tenerife,  porque el presupuesto no era muy boyante. Así que empezamos por La Laguna, nos hospedamos en el Hotel Aguere;

después seguimos por el norte hasta Icod de los Vinos, y  nos quedamos en la pensión "Casa Gloria", que estaba situada en la esquina derecha, por debajo de la plaza principal de Icod; después seguimos hasta Guía de Isora, allí pasamos un par de días; y luego regresamos de vuelta a casa.  No teníamos coche todavía, y todo el recorrido lo hicimos en transportes públicos a base de guaguas, pero lo pasamos muy bien.


Los padrinos de la boda fueron  Santiago Vivas y Carmen. Tenían un hijo que se llamaba Santiago. Vivían en la calle Porlier, casi al final de la calle, bajando a la derecha, por debajo del bar Las Almendritas.

Santiago Vivas, era el encargado del personal de ELECTRO-RADIO, un comercio de material eléctrico situado en la calle San José (Bethencourt Afonso). Hoy es toda  peatonal, por debajo de la plaza Alférez Provisional (hoy, plaza del Chicharro). Enfrente estaba el taller fotográfico de Garriga.

El día 2 de Noviembre del año 1958 nació Ana Isabel (Anabel), en la Clínica de Llabrés
Clínica Llabrés
, situada en la calle San Sebastián esquina a Padre Anchieta. 


El día 2 de Diciembre del año 1962 nació Rodolfo Vicente (Rody), en la Clínica Bañares, situada en la calle 18 de Julio esquina a la calle Álvarez de Lugo. El padre de Arcy  no lo llegó a conocer, se había muerto el año anterior.

Los padres de Arcy eran,  D.Vicente Jiménez León (policía municipal y Rematador de galerías) y  Dª Amalia Marrero Coello, ambos nacidos en Igueste de Candelaria, donde residía toda la familia (en la zona "La Jiménez" la familia del padre )  y  ( en la zona "La Morra" la familia de la madre ).